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Estadísticas Españolas Aviarias
Madrid, 9 abr. (EFE).- Uno de cada cincuenta impactos registrados entre un avión y un ave puede ser considerado peligroso por el daño causado a la aeronave, según los datos de Javier Pérez de Uribarri, director de infraestructuras y medio ambiente del COPAC.
El responsable del Colegio Oficial de Pilotos ha recordado que en los últimos 30 años estos incidentes han causado unos 200 muertos y ha recalcado que en 2005, sólo en Estados Unidos, se informó de más de 7.000 choques con aves.
Uribarri reconoce que los impactos con pájaros son un peligro que afrontan los pilotos todos los días y que cada vez hay más posibilidades de colisión debido a que los aviones han cogido más velocidad y los motores son más silenciosos, por lo que las aves no advierten su presencia.
Según los datos del piloto, por cada 1.000 movimientos de aves se produce un choque con pájaros, y cuando se registra uno de estos incidentes "se tiene que reportar inmediatamente", principalmente a la torre de control.
"Se rellenan además una serie de formularios para explicar qué tipo de ave era, si pertenecía a una bandada o iba sola, a qué altura volaba, a qué hora del día se produjo la colisión o por qué lado de la aeronave volaba", ha explicado Uribarri al señalar que con todos estos datos se hace estadísticas, que pueden ayudar a prevenir impactos posteriores.
El representante del Colegio ha especificado que "por debajo de los 10.000 pies" es la zona en la que se encuentra mayor cantidad de pájaros, por lo que el avión no puede sobrepasar una velocidad máxima en esta área.
Eso se debe a que los aviones están diseñados para poder afrontar golpes a determinada velocidad, aunque el impacto depende siempre del volumen y de la masa del ave.
Según el tripulante técnico, las aeronaves pueden hacer frente a la embestida de un pájaro de unos dos kilos, que "abollaría el fuselaje sin consecuencias más graves".
Mayor peligro supone un golpe si el ave se introduce en las turbinas del avión, como sucedió el pasado 15 de enero cuando un aparato de US Airways chocó contra una bandada de pájaros noventa minutos después de despegar del aeropuerto estadounidense de La Guardia.
Para evitar males mayores, los aeropuertos adoptan varias medidas para controlar la "avifaunia", entre las que figura un nuevo sistema de radar para detectar la presencia de aves, que se experimentará en algunos aeropuertos estadounidenses.
Los creadores de este sistema creen que los controladores aéreos podrán, algún día, usar la tecnología para retrasar los despegues o reprogramar las rutas antes de que el avión abandone la pista.
Por el momento, muchos aeropuertos cuentan con la presencia de halcones, otros emiten disparos por altavoces o emiten destellos láser en distintos puntos de la pista.
Todo ello, para ahuyentar a las aves e impedir que accedan a la zona de vuelo de los aviones, aunque Uribarri ha recordado que no se debe olvidar la fauna terrestre.
"Hay que considerar que se pueden producir choques con perros o, como en Canadá, hay que tener en cuenta a los alces, que pueden invadir las pistas", aseguró.
Entre las medidas de mitigación de la "avifauna", Uribarri destacó que en algunos aeropuertos se opta por cortar hierba a una altura que no guste a los animales para evitar que se refugien y se intenta que no haya basureros con restos orgánicos en los alrededores.
Sin olvidar, tampoco, que en las zonas húmedas que rodean los aeropuertos pueden vivir aves acuáticas, a las que es preferible evitar tanto en la tierra como en el aire.
Fuente: Finanzas.com
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