Carsampaf
Site by
ICONUS
MEDIA

volver

27 de septiembre de 2006, Ciudad de Panamá


ADVERTENCIA: Comité de Peligro Aviario estudia los riesgos

¡Peligro!, gallinazos a la vista.

Irma Elena Mordok. Panamá América

UNA vez más hay alarma en la aviación. Los gallinazos y el peligro que representan, son el motivo.
Zoroel Díaz, presidente del Comité de Peligro Aviario ha hecho el llamado para que "se unan esfuerzos para mermar la población" de estas aves.
¿A qué se refiere? Clara Castillo, también del Comité, explica que los gallotes negros que sobrevuelen constantemente las inmediaciones de los aeropuertos "pueden matarse".

Sin embargo, Melquiades Ramos, técnico en Vida Silvestre de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), aclaró a Panamá América que sólo "si los animales son reincidentes y no se encuentran en peligro de extinción, se les puede cazar (matarlos)".Pero, ese recurso, dice Ramos, debe ser la última instancia.
Lo primero es ahuyentarlos.

En el 2005, los aeropuertos de Tocumen y el Marcos A. Gelabert reportaron 16 incidentes aéreos provocados por la colisión con aves.
En lo que va del año la cifra que maneja la Autoridad de Aeronáutica Civil (AAC) es de siete.

A simple vista, un número bajo, sin embargo, lo que preocupa a las autoridades no es la cantidad de incidentes aviarios, sino que durante algunos de ellos se han registrado víctimas fatales.
Precisamente el 27 de enero del 2001 murieron dos personas en una colisión aviaria en Campana.

Todo ocurrió cuando un gallinazo golpeó con la parte frontal el helicóptero donde viajaban.Los miembros del Comité Aviario compuesto por más de 10 instituciones, entre ellas: AAC, ANAM, Ministerio de Salud, creen que hay otras formas de disminuir el problema.

Sugieren acabar con la gran cantidad de vertederos de basura improvisados que se encuentran en los alrededores de las rutas de vuelo. Ese es el caso del río Juan Díaz.
Esteban Godinez, biólogo especialista en control de Peligro Aviario, afirmó que en Panamá y en América existen más de 40 especies de aves que representan un peligro para la seguridad aérea.

Godinez afirma que de todas esas especies hay dos que, por su gran tamaño, se han convertido en las más peligrosas para la aviación.

Se trata del gallinazo cabecinegra y el noneca o cabecirrojo.
El último está protegido por tratados internacionales de vida silvestre.
Durante los meses de octubre y noviembre, en el continente americano, se presentan grandes migraciones de este tipo de aves provenientes de Norteamérica, las que buscan cruzar hacia Suramérica.

Ellas pasan a través del istmo en una franja no mayor de 16 kilómetros de ancho, convirtiéndose en una señal de alarma para la aviación.
Cada vez que un ave colisiona con alguna parte del avión como por ejemplo las alas, nariz o motores, las pérdidas para las aerolíneas son millonarias.
Aunque las compañías de aviación no rinden informes específicos sobre los gastos que representa la reparación de los aviones que han colisionado con aves, se pudo conocer que la reparación de un motor, por ejemplo, puede superar el B/. 1.5 millón.

Para minimizar los riesgos de colisiones por aves y reducir las pérdidas ocasionadas, el Aeropuerto Internacional de Tocumen instaló recientemente un novedoso sistema a control remoto para la dispersar las aves, conocido como Claws.
Esta herramienta combina los sonidos producidos por un cañón de gas propano con aquellos emitidos por diferentes efectos acústicos, de distinta naturaleza, para asegurar que las aves nunca se acostumbren al equipo.

Melquiades Ramos, técnico en vida silvestre de la Autoridad Nacional de la Ambiente (ANAM), explica que la labor de esta institución es expedir los permisos para regular la caza y control de las aves, los que se deben renovar cada tres meses.

El permiso de caza y control consiste en ahuyentar a las aves por medio de fuegos artificiales y bengalas que no tienen ningún tipo de afectación negativa para el ambiente.El técnico en vida silvestre quiso dejar claro que el permiso no es para todas las aves.

Ramos especifíca que es únicamente para aves como gallinazo negro, chango, la garza bueyera, el talingo y las palomas castillas.
Según Ramos, los únicos lugares que tienen esos permisos en el área capital son el Aeropuerto Internacional de Tocumen, el Marcos A. Gelabert en Albrook y el de Howard.

Ramos cuenta que además de otorgar el permiso de caza y control, a la ANAM le toca verificar que todas las empresas avícolas que operan en los perímetros líneales de los aeropuertos, como es el caso de Juan Díaz, cumplan en el Plan de Adecuación de Manejo Ambiental(PAMA).

En ese sentido, Zoroel Díaz, de la AAC, hizo el llamado al Ministerio de Salud para que presione más con las multas a las empresas que incumplen las normas establecidas en el PAMA.

Fuente: